Uno de mis
mayores defectos es mi facilidad para recordarlo todo, tanto lo doloroso como
lo no tan doloroso…
La nave de
los recuerdos me ha hecho teletransportarme hoy al curso 2001/2002, yo era una jovencísima
adolescente de 12 años, rarita, empollona y solitaria. Mi instituto se llamaba “Gaviota”
y estaba a escasos metros de la orilla del mar almeriense. Por aquel entonces,
aun vivía en Almería y para mí el mar era más que un montón de agua salada, era
mi confidente y mi única inspiración. Me tiraba parte del tiempo escribiendo y
buscando gente como yo, soñando con que mis versos fueran leídos y que no fuera
la única de mi especie sobre la faz de la tierra.
Recuerdo a
mis dos profesores favoritos, Don Pedro, de inglés y Don Miguel de Lengua y
literatura, este ultimo siempre iba con su maletín y me motivaba mucho literariamente
hablando, el siempre confió en mi y en mis escritos y era de sus alumnas
favoritas.
Entre otras
cosas me decía que algún día encontraría a alguien como yo, algún día tendría la
oportunidad de mostrar al mundo mi talento y una de las frases que más recuerdo
de él es esta:
“un día de
estos la poesía te terminara matando”
Años después,
cuatro certámenes literarios ganados; un reconocimiento honorifico por el
ayuntamiento de Granada; varios trabajos
polémicos, como el que hice en bachillerato sobre la bisexualidad de
Shakespeare (cosa que desde que leí sus sonetos defiendo por encima de todo) o
mi interpretación de “las nubes” de Aristofanes donde propugno que el
protagonista fue de los primeros esquizofrénicos de la historia ya que hablaba
con las nubes y tenia teorías bastante sorprendentes de la vida; 20 años
dedicados a la literatura y a dos semanas de que se publique mi primer libro…
tengo algo que decir…
Querido
profesor, le agradezco su confianza en mí, muy poca gente ha creído en mí y me
ha leído, también le agradezco que me mostrara joyas literarias tan grandes
como Shakespeare, mi Nerudita o Bocaccio pero sinceramente, si a día de hoy la poesía
no ha acabado conmigo, dudo mucho que lo haga en algún momento de mi vida…
De oficio
escritora y poeta, como decía el gran Herman Hesse:
“Yo soy
escritor y poeta… bebedor y solitario”
Concepción Cárceles