domingo, 20 de diciembre de 2015

“UN DIA DE ESTOS LA POESÍA TE TERMINARA MATANDO”

Uno de mis mayores defectos es mi facilidad para recordarlo todo, tanto lo doloroso como lo no tan doloroso…
La nave de los recuerdos me ha hecho teletransportarme hoy al curso 2001/2002, yo era una jovencísima adolescente de 12 años, rarita, empollona y solitaria. Mi instituto se llamaba “Gaviota” y estaba a escasos metros de la orilla del mar almeriense. Por aquel entonces, aun vivía en Almería y para mí el mar era más que un montón de agua salada, era mi confidente y mi única inspiración. Me tiraba parte del tiempo escribiendo y buscando gente como yo, soñando con que mis versos fueran leídos y que no fuera la única de mi especie sobre la faz de la tierra.
Recuerdo a mis dos profesores favoritos, Don Pedro, de inglés y Don Miguel de Lengua y literatura, este ultimo siempre iba con su maletín y me motivaba mucho literariamente hablando, el siempre confió en mi y en mis escritos y era de sus alumnas favoritas.
Entre otras cosas me decía que algún día encontraría a alguien como yo, algún día tendría la oportunidad de mostrar al mundo mi talento y una de las frases que más recuerdo de él es esta:
“un día de estos la poesía te terminara matando”

Años después, cuatro certámenes literarios ganados; un reconocimiento honorifico por el ayuntamiento de Granada;  varios trabajos polémicos, como el que hice en bachillerato sobre la bisexualidad de Shakespeare (cosa que desde que leí sus sonetos defiendo por encima de todo) o mi interpretación de “las nubes” de Aristofanes donde propugno que el protagonista fue de los primeros esquizofrénicos de la historia ya que hablaba con las nubes y tenia teorías bastante sorprendentes de la vida; 20 años dedicados a la literatura y a dos semanas de que se publique mi primer libro… tengo algo que decir…

Querido profesor, le agradezco su confianza en mí, muy poca gente ha creído en mí y me ha leído, también le agradezco que me mostrara joyas literarias tan grandes como Shakespeare, mi Nerudita o Bocaccio pero sinceramente, si a día de hoy la poesía no ha acabado conmigo, dudo mucho que lo haga en algún momento de mi vida…

De oficio escritora y poeta, como decía el gran Herman Hesse:
“Yo soy escritor y poeta… bebedor y solitario”

Concepción Cárceles